La ruta del sol

La Agencia Estatal de Meteorología confirmaba recientemente algo que a pocos ha sorprendido: que Córdoba es la capital más calurosa de España. No es por tanto extraño que aquí tengamos la única “Ruta del sol” del país. Lo que sí es curioso es que dicha ruta nada tenga que ver con aprovechar terrazas urbanas para broncearnos ni con buscar puntos estratégicos para ver hermosos atardeceres con un sol de fuego. Hablamos de la visita guiada por extensos campos de girasoles que cubren las colinas cordobesas de oro fulgurante y que Caracol Tours ofrece desde 2014. Y es que la contemplación de los girasoles andaluces está de moda… ¡en Japón!

“El sol nace en Japón pero vive en Córdoba en forma de enormes girasoles”, nos decía una pareja de recién casados que visitaba nuestros campos para celebrar su luna de miel. Otra pareja ponía entre girasoles el broche de oro a la celebración de su jubilación. Hay quien vino solo, en busca de fotos que despertarán la envidia de sus compañeros de trabajo. O las amigas que eligieron solamente 5 ciudades europeas para “sentir la vieja Europa” y entre ellas estaba Córdoba por su Mezquita y sus girasoles. Familias con niños, blogueras influyentes, parejas en busca de relax, grupos de amigos locos por nuevas sensaciones… El perfil de los japoneses que visitan los campos de girasoles cordobeses es muy variado pero ¿qué les motiva a cruzar medio mundo para ver flores?

La relación de los japoneses con las flores le debe mucho a un principio del zen japonés: mono no aware o compasión por lo efímero. Las contemplan, las admiran y disfrutan con el simple hecho de estar a su lado y es que, ante una flor, un japonés experimenta una triple sensación: lástima por la corta vida de la flor, agradecimiento porque la flor le brinda un goce estético y alegría porque puede acompañarla en su breve paso por el mundo. Si a esto sumamos que, tras el desastre de Fukushima, se plantaron girasoles para limpiar la radiactividad del aire y del suelo, podríamos comprender por qué el girasol se ha convertido en objeto de deseo nipón. Pero hay otra razón aún más decisiva que las anteriores: el gigante Toyota eligió las colinas de girasoles andaluces como escenario para rodar un impactante anuncio en el que un jeep se perdía entre las flores, fijando para siempre en la mente de los japoneses la sensación de libertad.

Nada hay nada más slow que un campo de girasoles, aprendamos a disfrutarlos también nosotros. El amarillo es, ante todo, el color del sol y su contemplación nos lleva a sentirnos vivos. Según la psicología del color, relacionamos el amarillo con relajación, frescura y dinamismo. Es purificante y desintoxicante, por lo que se usa en terapias cromáticas para tratar desequilibrios físicos. Es el color que mejor se ve en la distancia, de ahí que los taxis de grandes urbes como NY sean amarillos -y por esa misma razón nuestra vista distinguirá siempre en la lejanía los campos dorados. Pero es que además, es el color del oro por lo que nuestro cerebro lo relaciona con el dinero y el poder.

Razones de sobra para relajarnos ante este regalo que nuestros agricultores nos ofrecen cada año, alternándolo con las sinuosas extensiones de trigo o con los geométricos paisajes de olivos. Y cuando nos hablen del calor que hace aquí les diremos que sí, que es normal, porque el sol vive en Córdoba.

 

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